Luego de la crisis del 2001-2002, comienzan a expresarse, aunque larvadamente, agrupamientos políticos, sociales y económicos que, en términos de Giovanni Sartori, se organizan bipolarmente, en torno a los dos polos del gobierno y de la oposición, expresando intereses distintos y culturas diferentes. Es en realidad una buena noticia para nuestra novel democracia. Deben quedar muy claros los modelos de país que cada bloque representa (sin dudas Macri será el nuevo referente de la derecha Argentina partir de Diciembre y en oposición al gobierno de Cristina).
Por un lado los que con el discurso de la “Republica”, el de ser “eficientes en la administración”, naturalizan el status quo y no quieren que nada cambie, y por otro, las grandes mayorías, históricamente postergadas, pujando por una mejor distribución de la riqueza, mejores representaciones políticas y más ámbitos de participación popular. En definitiva, como dice la Socióloga Chantal Mouffe, “lo que define lo político es la confrontación”, y que “en todo sistema surgen conflictos de intereses y hay confrontación, porque hay un otro que siempre queda excluido”